Alpujarras (Granada)

Asentamiento amazigh y penúltimo refugio morisco en la Península Ibérica. Su inaccesible y agreste orografía facilitó la repoblación de tribus bereberes habituadas a ecosistemas idénticos en el macizo montañoso del Atlas magrebí. 

Huella andalusí. Siguiendo la tradición bereber del Atlas, las tribus se organizaron en alquerías de comunidades autosuficientes para gestionar el agua de las acequias y el cultivo de los bancales en un territorio de clima hostil.

Tinaos. Pasajes cubiertos sobre la calle para extender las viviendas por encima y facilitar refugios contra el viento. Es uno de los elementos más singulares del urbanismo alpujarreño.

Chimeneas de sombrerillo típicas de las comunidades amazighes del norte de África.

Terraos. Casas con techos planos de launa impermeable que se usan también como secaderos de higos, pimientos y cereales. El mismo tipo constructivo que los amazigh del Atlas.

Agricultura andalusí. La escarpada geografía alpujarreña, su elevada altitud y su secular aislamiento propiciaron prácticas agrícolas de supervivencia.

Acequias de careo. Captación del agua de deshielo que se conduce por canales hacia zonas permeables para facilitar su filtración y la recarga de los acuíferos kilómetros más abajo. Se vuelve a recoger el agua y se distribuye en canales hasta las parcelas agrícolas. Es un sistema ecológico único e innovador.

Bancales. Para ocupar un territorio acusadamente vertical, los amazighes habilitaron bancales o terrazas escalonadas rematadas con muros de piedra seca.

Acequiero. Garantizaba el reparto equitativo y justo del agua entre todas las alquerías. Vigilaba el cumplimiento de los turnos, la limpieza de las acequias y el control de las compuertas que regulaban el flujo hídrico.

Dula. Según el sistema hidráulico alpujarreño, el agua no se repartía en función del volumen sino del tiempo. Cada agricultor tiene derecho a usar el agua durante determinadas horas y días.

Toponimia gallega. Poqueira, Pampaneira o Capileira son topónimos de origen gallego. ¿La razón? Tras la revuelta morisca de las Alpujarras protagonizada por Aben Humeya a finales del XVI, Felipe II decretó su expulsión a Castilla. A cambio, repobló las Alpujarras con colonos gallegos y leoneses. De ahí la terminación “eira” en gran parte de su toponimia.

Ruta a pie: el Barranco del Poqueira ofrece múltiples senderos para disfrutar de la naturaleza escarpada de la Alpujarra. Una ruta de dificultad media para iniciados es bajar desde Capileira a Bubión y Pampaneira. Es una ruta circular de unos 8 kilómetros y casi 300 metros de desnivel. Combina paisajes sensacionales de montaña y urbanismo típico alpujarreño.

Ruta en coche: proponemos una ruta por cinco de los pueblos más representativos de la Alpujarra grananida: Capileira, Pórtugos, Busquístar, Trevélez y Juviles. En total, suman 37,3 kilómetros que se recorren en poco más de una hora, sin contar el tiempo que se dedique a cada localidad. Se trata de una carretera de montaña, que alcanza hasta los 1.480 metros de altitud de Trevélez, uno de los pueblos más altos de España.