Sierra de Grazalema (Cádiz)

Durante décadas fue línea fronteriza entre el Reino Nazarí de Granada y el avance cristiano hacia el sur. Su agreste orografía y la belleza de sus pueblos blancos dotan a la zona de personalidad única. Es uno de los sistemas montañosos meridionales más visitados por los amantes del senderismo.

Huella andalusí. La toponimia de la comarca ya revela su origen andalusí. Benaocaz, Benamahoma, Grazalema o Zahara de la Sierra son denominaciones de etimología árabe, cuya estructura urbana, además, nos remite a las alquerías andalusíes, salpicadas de callejas estrechas, plazuelas ocultas y trazados laberínticos para protegerse del viento y repeler eventuales ataques. También son habituales las acequias y aljibes, las fortalezas defensivas y una gastronomía de influencia islámica.

Grazalema. Enclavada en una de las serranías más imponentes de Cádiz, a 913 metros de altitud, la localidad de Grazalema forma parte de la conocida como Ruta de los Pueblos Blancos por su bello trazado urbano, de casas encaladas, recoletos callejones y plazuelas silenciosas. Aunque su origen es romano, su actual configuración empieza a consolidarse en época islámica. Desde el año 715 se detecta presencia andalusí, fundamentalmente de tribus bereberes, que acabaron prestándole el nombre de Ben Salama, primero, y más tarde Zagrazalema, antecedente de su actual denominación. La ingeniería hidráulica y la industria manufacturera textil marcaron su economía durante siglos. En 1485 cayó en manos de las huestes cristianas. Los moriscos mantuvieron presencia aquí hasta la expulsión de principios del siglo XVII.

Zahara de la Sierra. Debajo de Grazalema, a los pies de un majestuoso embalse, se yergue el hermoso enclave de Zahara de la Sierra, también integrado en la Ruta de los Pueblos Blancos. Su estampa está definida por la prominte peña coronada por un castillo nazarí declarado bien de interés cultural en 1985. Aquí tuvo lugar en 1282 la célebre cumbre entre el rey Alfonso X El Sabio y el sultán Abu Yusuf Yaqub Ibn Abd Al Haqq. El nombre de la localidad proviene del árabe, previsiblemente del vocablo Al Sajr, que significa «La Roca». Fue declarada Conjunto Histórico Artístico en 1983 y ha recibido numerosos reconocimientos por su belleza.

Benaocaz. También forma parte de la Ruta de los Pueblos Blancos de Cádiz y se encuentra en el Parque Natural Sierra de Grazalema, uno de los paraísos geológicos y ambientales de Andalucía. Aunque existen vestigios neolíticos en la zona, su origen real como pueblo arranca en el periodo andalusí tras la conquista islámica de principios del siglo VIII. Conserva un pequeño Barrio Nazarí en la parte antigua que evoca el profundo legado que dejó aquí la dominación islámica. De especial interés resulta el Castillo de Aznalmara, una derruida fortaleza nazarí, ubicada en la cima de un cerro que domina la ribera del río Tavizna. Un pequeño museo local recorre todas las etapas históricas de la comarca.

Ruta a pie. El sendero más conocido de toda la Sierra de Grazalema atraviesa el portentoso pinsapar, uno de los tres más meridionales de Europa. La ruta arranca a 2 kilómetros de Grazalema, en un aparcamiento habilitado, y recorre unos 14 kilómetros con un desnivel de 450 metros, lo que obliga a una mínima preparación física para completarla. Requiere permiso previo. Otra ruta a pie recomendable y más asequible (9 kilómetros y 150 metros de desnivel) une el pueblo de Benamahoma con El Bosque. Está perfectamente señalizada. 

Ruta en coche: la serranía de Grazalema es un macizo agreste y boscoso de extraordinaria belleza. Aparte del atractivo natural de la comarca, sus pueblos son muy interesantes. Aquí proponemos una ruta en coche recorriendo Zahara de la Sierra, Grazalema, Villaluenga del Rosario, Benaocaz y Ubrique. En total, 47 kilómetros y 1 hora y media, sin contar el tiempo que empleemos en cada visita.