Somontano (Aragón)

La presencia andalusí en esta zona fronteriza con los reinos cristianos del norte está determinada por una arquitectura netamente defensiva. Alquézar y Barbastro son dos de las localizaciones más interesantes de la historia islámica en Aragón.

Huella andalusí. La toponimia ya evidencia los orígenes árabes de la comarca. Alquézar, por ejemplo, hunde sus raíces en el vocablo Al-Qasr, que significa “castillo” en árabe. Fue fundada a principios del IX por Jalaf Ibn Rashid para combatir las arremetidas cristianas del norte. Barbastro también tiene origen árabe, Barbitaniya, que era una de las coras del Califato cordobés en la marca norte. Somontano está salpicado de fortalezas defensivas, como, por ejemplo, El Tormillo, Azlor y Azara.

Catedral de Barbastro, antigua Mezquita. La Catedral de Santa María de la Asunción fue levantada en el siglo XVI sobre el solar de la antigua mezquita aljama. La ciudad fue capital de la cora de Barbitania y centro de poder de Jalaf Ibn Rashid, militar andalusí que disputó la hegemonía regional frente a Bahlul Ibn Marzuq, gobernante de Zaragoza y Huesca. El edificio cuenta con una espléndida torre exenta, que se edificó sobre el antiguo alminar del templo islámico.

Monasterio de El Pueyo. Ubicado en un montículo privilegiado a 673 metros de altura, ofrece una panorámica excepcional de los Pirineos y la comarca del Somontano. Sus orígenes se remontan a la aparición a principios del siglo XII de una virgen sobre un almendro a un pastor llamado Balandrán. El complejo patrimonial incluye un claustro y una iglesia de finales del XIII, así como una biblioteca que conserva ejemplares de enorme valor histórico.

Ruta en coche: en poco más de 30 kilómetros y 39 minutos podemos recorrer tres de las localidades más representativas del legado andalusí en Somontano: Barbastro, Alquézar y Adahuesca.