Valle del Genal (Málaga)
En la Serranía de Ronda se esconde uno de los valles más sugerentes de Andalucía. Gracias a su secular aislamiento, los moriscos resistieron aquí hasta la rebelión de 1570. La comarca es conocida por sus espléndidos castañales que pintan de tonalidades ocres la montaña cuando llega el otoño.
Huella andalusí. Parte de los 15 pueblos del Valle del Genal tienen nombres con el prefijo “Ben” que designa a los linajes amazighes que se asentaron aquí: Benadalid, Benalauría (en la imagen principal) o Benarrabá. El sistema de bancales para el cultivo escalonado y la red de acequias remiten a la intervención andalusí sobre estas tierras. El urbanismo rural sigue el modelo bereber de asentamiento y adaptación al terreno. Aún perviven algunas fortalezas andalusíes.
Benarrabá. Su nombre significa Hijo de Rabbah y evoca a una de las tribus o comunidades andalusíes asentadas en este valle espléndido ubicado en la Serranía de Ronda, al suroeste de Málaga. Una fortaleza islámica, hoy desaparecida, coronaba el monte Porón y dio origen a este enclave de apenas 450 habitantes articulado por una trama urbana típicamente andalusí y salpicado de numerosas fuentes, pozos y acequias medievales. Es uno de los ocho bellísimos pueblos del Bajo Genal donde se respira historia, paz y naturaleza.
Bosque del Cobre. Los castañares del Valle del Genal constituyen uno de los signos de identidad botánica, paisajística y cultural de la comarca. Su origen se remonta a la época romana, aunque se consolidaron en el periodo andalusí, sobre todo, morisco, cuando se erigió en uno de los pilares económicos de la zona. Ocupan unas 4.000 hectáreas en los términos municipales de Pujerra, Igualeja, Perauta, Cartajima, Júzcar, Alpandeire, Faraján, Genalguacil y Jubrique. En otoño se convierten en un auténtico espectáculo de color y luz que atrae e cientos de montañeros y senderistas de toda Andalucía.
Castillo del Águila. El periodo andalusí dejó un excepcional patrimonio hidráulico compuesto de acequias, aljibes, fuentes y azudes que colonizan todo el paisaje rural de la Axerquía. Aunque el abrevadero de Alfarnate (en la imagen) data del siglo XVI, posterior a la época nazarí, otras muchas infraestructuras hidráulicas de la comarca sí tienen inequívoco origen andalusí, como las acequias de Lízar y Cómpeta.
Ruta a pie: para los que prefieran caminar y disfrutar del fabuloso Bosque del Cobre sobre el terreno, proponemos una ruta entre Igualeja y Pujerra. Son poco más de 14 kilómetros surcando castañares ocres, amarillos y rojizos verdaderamente espléndidos
Ruta en coche: siete de los pueblos más interesantes del Valle del Genal se pueden recorrer en 99 kilómetros y poco menos de tres horas. Aquí en esta comarca se produce cada otoño el espectáculo del Bosque del Cobre. Para hacer el viaje más liviano se puede prescindir de dos o tres pueblos. En todo caso, merece la pena